
solo fue un accidente , me arrastraba hacia una cruz pidiendo perdon, casi sin sentido desangrandome, preso de algun tipo de espiritu idiota, cuando me di cuenta que no sobreviviriamos a otro diluvio ,dudo que dios sea tan estupido como para dejar un par humanos en edad fertil sobre la tierras, otra vez, malo puede ser , tonto no creo.
perdon creo que he perdido el hilo de lo que decia, siempre he imaginado al super hombre como un payaso gigante que aplasta a los humanos con sus grandes zapatos de colores, r.a.r.o , creo que debere comprarme un traje de esos e intentarlo no se pierde nada.
No tengo sueño, he sentido la mas... ( perdon la palabra poco educada quizas ,pueda ser vulgar para alguien,aunque en realidad nadie lee esto, y si lo hacen, ¿lo sabria? creo que son demasiado idiotas para entenderlo y por eso no lo leen, espero tu respuesta) ...weona , de las formas de paz interior, hoy no lo se , quizas ya simplemente me aburri.
1 comentario:
con los sentimientos de la humildad más profunda te dedico estas flores malsanas
al lector, Necedad, error, pecado y tacañeria ocupan nuestras almas, nuestros cuerpo alteran y complacientes nutrimos los remordimientos como los mendigos suspiojos.
Tercos son los pecadores y cobarde el arrepentimiento; con creces exigimos se nos paguen las confesiones, y al cieno alegres regresamos creyendo borrar con viles llantos todas nuestras culpas.
Satán Trigemisto en el cojín del mal se halla, mucho mece a nuestro hechizado espíritu, y ese sabio alquimista vaporiza
el precioso metal de nuestra voluntad.
¡El diablo maneja los hilos que nos mueven!
Incluso en seres inmundos hallamos seducción:
diariamnete hacia el infierno vamos, y sin miedo, bajando a través de tinieblas hediondas.
A fondo, como a una naranja seca, exprimimos algún placer clandestino que de pasada robamos tal un mísero libertino que besa y mordisquea los martirizados senos de una puta vieja.
En nuestras mentes se agita un pueblo de demonios, apiñado e hirviente como un millon de helmintos, y cuando respiramos fluye en los pulmones la Muerte, rio invisible, con sus apagadas quejas.
Si el estupro, el veneno, el puñal y el incendio aún no bordaron sus atractivos diseños en el triste cañamazo de nuestra mala suerte, es que sólo tenmos, ¡ay! almas no atrevidas.
Hay chacales y panteras, linces y monos, hay escorpiones y buitres, y también serpientes, son monstruos que gruñen, aúllan y reptan en la infame leonera de nuestros vicios.
¡Pero uno sobresale por feo, perverso e inmundo! Aunque no chille mucho y tampoco gesticule, seguro que a gusto haría de la tierra un caos y que al mundo se tragaria con solo bostezar:
¡Ea el tedio!, tiene en los ojos lágrimas falsas, y fuma la pipa mientras con patíbulos sueña.
Lector, ya conoces a tan delicado monstruo,-lector hipócrita-¡tu prójimo, mi hermano!
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